La historia y evolución de las pelucas. Parte II

Las desventajas y ventajas de llevar una peluca

Se pueden encontrar varias referencias de las dificultades que tuvieron que pasar las personas al usar una peluca: un fabricante una vez encontró una peluca llena de liendras, éste molesto ordenó que fuera limpiada y a pesar de que podría considerarse una molestia, también mostraba las facilidades de controlar ese tipo de plaga, sencillamente había que poner a remojar la peluca en agua hervida.


Lamentablemente, si las pelucas no se mantenían limpias se convertían en refugio para piojos y otros insectos que causaban picazón a la persona que usara la peluca, la aparición de esto obligó a los fabricantes a elaborar un rascador de cabeza que no destruyera el peinado realizado.

Otra característica molesta fue el peso, las pelucas eran pesadas no solo por el cabello, sino por la cantidad de adornos que solían llevar ocasionando, dolores de cabeza y cuello.

Aquellos implementos solían llevar almidón para cambiar su color y por lo general si llovía, el polvo que llevaba solía volver las pelucas más pesadas aún. También uno de los grandes temores durante la peste, era que su próxima adquisición estuviera elaborada con cabello de algún muerto.

Hasta la arquitectura y diseño de los hogares se vio afectado. Podemos recordar imágenes de mujeres y hombres llevando peinados tan elaborados y grandes que no cabían por la puerta; varios peluqueros elaboraron un sistema de resorte que ayudaba a la persona a reducir el tamaño de la peluca momentáneamente. Esta situación era diferente si la mujer viajaba en carroza, prefería ir con el cuello agachado para evitar dañar el peinado o viajar sentada en suelo para ahorrarse el dolor del cuello.

También el uso de las pelucas en el teatro o en representaciones artísticas se convirtió en un problema para los espectadores, pues obstaculizaban la vista de los demás asistentes; debido a estas quejas los teatros crearon la regla de que las mujeres con grandes pelucas se ubicarán en los últimos asientos, norma que no cumplieron.

Y por último, aparte de las plagas, altura y peso, otro de los grandes problemas fueron los robos: como hemos mencionado las pelucas era un lujo que pocos podían permitirse, así que se volvieron un artículo muy deseado por los ladrones quienes aprovechaban cualquier oportunidad para hurtarlas.

El método de robo era el siguiente un hombre alto llevaba una bandeja de carnicero o una canasta sobre su hombro, en la bandeja estaba escondido un niño o en algunas ocasiones un mono, quien era el encargado de tomar la peluca de algún caminante, en el momento en que el caballero notaba que ya no lleva peluca su cómplice se acercaba a él supuestamente para ayudarlo, pero en realidad lo distraía mientras el hombre de la bandeja se alejaba.

Normalmente, la moda fue antepuesta ante el propio bienestar. Aunque era muy incomodo llevar este implemento, aseguraba, especialmente a las mujeres de ser observadas por los altos círculos aristocráticos. Muchas veces, las inclustraciones de joyas preciosas y los distintos tipos de trenzas, las hacía ver como seres divinizados y valorizados por la Alta Sociedad.

El costo, los impuestos y la revolución dieron fin a la moda de las pelucas

Algunos productos usados para el mantenimiento de las pelucas eran tan costosos que más de uno perdió las ganas de usarlas, a eso hay que sumarle que empezaron agregar impuestos al polvo usado en las pelucas. Y aunque algunos líderes de la revolución usaban pelucas, éstas dejaron de tener el mismo prestigio al considerarse símbolo del antiguo régimen en una sociedad que buscaba dejar atrás las monarquías.

Se cuenta que George Washington no usó peluca, sino que prefirió empolvar sus propios cabellos y uno pensaría este punto que los fabricantes de pelucas ya no tendrían más negocio, pero en eso no fue lo que sucedió las pelucas fueron usadas solo en ocasiones especiales o para ocultar problemas capilares.

La moda después de las revoluciones, dictaminaba que las personas llevaran un look más natural y solo las mujeres llevaban algunas extensiones para la elaboración de los peinados. Con el paso del tiempo se empezaron adoptar otros estilos: las flappers (hay una entrada hablando de este estilo), algunos postizos y solo pelucas para fiestas de disfraces.

En la década de los 60´s se empiezan a producir pelucas sintéticas lo que convierte este implemento en algo de fácil acceso para todo el público. Ya se podía encontrar en el mercado pelucas de varios colores y estilos, las publicaciones relacionadas con la moda las volvieron populares nuevamente, así como lo fueron en siglos pasados.

Aún se pueden ver pelucas en ciertos ámbitos especiales como los tribunales de justicia de algunos sitios como Inglaterra, también son usadas en obras teatrales o películas para darle más realismo a las presentaciones. De igual forma son usadas como accesorios por los artistas durante las grabaciones de vídeos o entregas de premios y siguen siendo usadas en ocasiones con fines médicos o razones estéticas.

Fuentes:

  1. www.xlsemanal.com/conocer/historia/20171028/la-fascinante-historia-de-las-pelucas-postizos.html
  2. www.allthingshair.com/es-ar/peinados-y-cortes-de-pelo/tendencias/en-la-clase-de-historia-de-hoy-las-pelucas
  3. jopipel.es/blog/la-historia-de-las-pelucas
  4. innovacioncapilar.es/historia-de-las-pelucas

Imágenes: 1. yaro1211.wordpress.com 2. www.biografiasyvidas.com 3. franciscojaviertostado.com 4.

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La historia y evolución de las pelucas. Parte II

Bibliografía ►



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