El Pensante

Cuando los castores fueron clasificados como pescados

Imagen 1. Cuando los castores fueron clasificados como pescados

Un alimento mal referenciado

Este plato en especial estaría precisamente influenciado por las creencias religiosas. Como podrán suponer, los hábitos alimenticios efectivamente eran vigilados en su tiempo por la Iglesia Católica. Todavía hay periodos en que los platillos que se sirven en la mesa, son controlados, aunque se puede ser laxos dependiendo de la situación, pero en tiempos anteriores lo eran aún más y en especial si estábamos en tiempos de ayuno, cuaresma o adviento.

Y era precisamente en esas fechas que no se debía ingerir ningún alimento que fuera de procedencia animal. No obstante, había una distinción y éste era el pescado. Había zonas en los que era fácil adquirir tal alimento, mas hubo otros periodos en que el pescado no fue suficiente y fue así como se recurrió a otro animal: el castor.

Un animal que por compartir habilidades marinas, llegó a ser considerado como pez y su carne llegó a considerarse aceptable en las mesas de los comensales en tiempos de cuaresma.

Un poco más y desaparecen los castores

Antes de la llegada de los colonizadores a territorio americano, se presume que los castores llegaron tener una población entre 40 a 600 millones en su época dorada. Sin embargo, con los europeos aquella cantidad disminuyó notablemente.

Su carne, su piel e inclusive las secreciones de sus glándulas anales (una sustancia de gran valor debido a sus fines curativos, y más tarde incluido en la cosmética y alimentos), se convirtieron en mercancía de gran valor. La fiebre del castor casi lleva la especie a la extinción, hoy en día, gracias a varias estrategias de conservación, se logró levantar la cifra. Actualmente sólo hay 12 millones de ellos vivos.

Imagen 2. Cuando los castores fueron clasificados como pescados

La solución en tiempos de Cuaresma

Con la llegada del catolicismo al “Nuevo Mundo”, muchos de los indígenas terminaron adoptando las costumbres de los europeos incluida la religión católica, entre ellas algunas tradiciones como la Cuaresma, la cual una de sus condiciones es no comer carne. Los feligreses canadienses, la pasaron mal, pues uno de los platos preferidos en aquella zona era la carne de castor y no poder recurrir a ella fue de verdad un martirio para muchos, así que, viendo la necesidad de su gente, el Obispo de Quebec consultó a sus superiores y la respuesta de ellos fue la siguiente: una cola escamosa, pasan gran parte de su vida en el agua por tales razones los castores son peces.

Agradecidos con tal incoherencia para muchos biólogos, durante el tiempo de Cuaresma se pudo seguir disfrutando de la carne de castor. Un caso similar se vivió en Suramérica, donde fue el capibara el manjar para disfrutar en tiempos de mortificación.

Fuentes:

  1. https://hipertextual.com/2021/05/castor-cuaresma
  2. https://www.youtube.com/watch?v=G_nz6UoKX2k

Imágenes: 1. www.wikiwand.com 2. hipertextual.com

Imagen 3. Cuando los castores fueron clasificados como pescados

Un alimento mal referenciado

Este plato en especial estaría precisamente influenciado por las creencias religiosas. Como podrán suponer, los hábitos alimenticios efectivamente eran vigilados en su tiempo por la Iglesia Católica. Todavía hay periodos en que los platillos que se sirven en la mesa, son controlados, aunque se puede ser laxos dependiendo de la situación, pero en tiempos anteriores lo eran aún más y en especial si estábamos en tiempos de ayuno, cuaresma o adviento.

Y era precisamente en esas fechas que no se debía ingerir ningún alimento que fuera de procedencia animal. No obstante, había una distinción y éste era el pescado. Había zonas en los que era fácil adquirir tal alimento, mas hubo otros periodos en que el pescado no fue suficiente y fue así como se recurrió a otro animal: el castor.

Un animal que por compartir habilidades marinas, llegó a ser considerado como pez y su carne llegó a considerarse aceptable en las mesas de los comensales en tiempos de cuaresma.

Un poco más y desaparecen los castores

Antes de la llegada de los colonizadores a territorio americano, se presume que los castores llegaron tener una población entre 40 a 600 millones en su época dorada. Sin embargo, con los europeos aquella cantidad disminuyó notablemente.

Su carne, su piel e inclusive las secreciones de sus glándulas anales (una sustancia de gran valor debido a sus fines curativos, y más tarde incluido en la cosmética y alimentos), se convirtieron en mercancía de gran valor. La fiebre del castor casi lleva la especie a la extinción, hoy en día, gracias a varias estrategias de conservación, se logró levantar la cifra. Actualmente sólo hay 12 millones de ellos vivos.

Imagen 2. Cuando los castores fueron clasificados como pescados

La solución en tiempos de Cuaresma

Con la llegada del catolicismo al “Nuevo Mundo”, muchos de los indígenas terminaron adoptando las costumbres de los europeos incluida la religión católica, entre ellas algunas tradiciones como la Cuaresma, la cual una de sus condiciones es no comer carne. Los feligreses canadienses, la pasaron mal, pues uno de los platos preferidos en aquella zona era la carne de castor y no poder recurrir a ella fue de verdad un martirio para muchos, así que, viendo la necesidad de su gente, el Obispo de Quebec consultó a sus superiores y la respuesta de ellos fue la siguiente: una cola escamosa, pasan gran parte de su vida en el agua por tales razones los castores son peces.

Agradecidos con tal incoherencia para muchos biólogos, durante el tiempo de Cuaresma se pudo seguir disfrutando de la carne de castor. Un caso similar se vivió en Suramérica, donde fue el capibara el manjar para disfrutar en tiempos de mortificación.

Fuentes:

  1. https://hipertextual.com/2021/05/castor-cuaresma
  2. https://www.youtube.com/watch?v=G_nz6UoKX2k

Imágenes: 1. www.wikiwand.com 2. hipertextual.com