El uso de la j

Quizás lo más conveniente, antes de avanzar sobre los distintos usos y normas, concebidos por la Real Academia Española de la Lengua (RAE), en referencia a la letra “j”, sea revisar de forma breve la propia definición de esta letra, así como ciertos asuntos relacionados a su pronunciación, a fin de poder entender cada una de las normas por las cuales se rige la “j” dentro de su contexto preciso.

La letra “j”

En este sentido, la Real Academia Española de la Lengua han definido a la “j” como una consonante del alfabeto español, representada por la letra “j”, la cual ocupa el décimo puesto de este conjunto ordenado y finito de letras, en base a las cuales se construyen las palabras del Español.

Así mismo, dentro del alfabeto de esta lengua, la letra “j” contará con el puesto número siete, en orden de aparición, en cuanto a las consonantes del Español.  En cuanto a su nombre, este se encontrará compuesto por una palabra grave, de cuatro letras, y forma “jota”, la cual es reconocida como el nombre de la letra “j” en todas las zonas de Hispanoamérica.

Confusiones en cuanto a la letra “j”

Con respecto a su pronunciación, el Inventario Fonológico del Español reconoce la “j” como un sonido consonántico fricativo velar sordo, el cual por lo general antecederá los fonemas vocálicos como la /a/ (jarra, Jaime); la /e/ (jeringa); la /i/ (jirafa); la /o/ (jota) y la /u/ (Juan).

Sin embargo, esta pronunciación es compartida en algunos momentos con la letra “g”, puesto que esta otra letra, cuando se encuentra delante de los fonemas vocálicos como la /e/ e /i/ también se produce en el habla como un fonema consonántico fricativo velar sordo, por lo que el hablante no contará con ninguna guía en la pronunciación para saber en qué momento, a la hora de escribir, debe optar por la “j” o la “g”.

En este sentido, es la Ortografía del Español, promulgada por la Real Academia Española de la Lengua, será la guía que deberá tener todo hablante del Español, tanto nativo como el que cuente con este como segunda lengua, a la hora de decidir si la palabra que va a escribir es correcta con “j”, o en caso contrario con “g”.

Usos de la letra “j”

Por consiguiente, puede que también lo más conveniente sea revisar de forma breve cuáles son las normas que ha establecido la Real Academia Española de la Lengua, en referencia a las palabras del Español que deben contar con la letra “j”. A continuación entonces las principales reglas ortográficas para la “j”:

  1. En primer lugar, la Real Academia Española de la Lengua establece que todas aquellas palabras derivadas de formas que en su raíz cuenten con la letra “j”, antes de una vocal “a”, “o” o “u” deberán conservar esta letra, y por ende ser escritas con la letra “j”. Por ejemplo: la forma “caja” y todas las palabras que se derivan de ella: cajita, cajón, cajero, cajetín.
  2. Así mismo, la máxima autoridad del Español señala que en esta lengua deberán escribirse con letra “j” todas las conjugaciones de las formas verbales que en infinitivo cuenten con la terminación –jar. Por ejemplo: desvencijar, apretujar, trabajar, empujar, amortajar, cortejar, rebajar.
  3. De igual, aun cuando pocos, en el Español también existirán verbos que cuenten con la terminación –jer (tejer) y la terminación –jir (crujir) cuyas correspondientes derivaciones deberán ser escritas, sin excepción con la letra “j”.
  4. Por otro lado, la Real Academia Española de la Lengua ha indicado que en el Español se deberán escribir con “j” aquellas palabra que cuenten con la terminación –aje. Por ejemplo:  homenaje, metalenguaje, viaje, rastrillaje, maquillaje, desmontaje, reciclaje, hospedaje, pilotaje.
  5. También, la Ortografía del Español indicará que todas las palabras de esta lengua, que deberán ser escritas con “j” todas aquellas palabras que terminen con la voz –eje. Por ejemplo: despeje, despelleje, trasteje, azuleje, apareje. 
  6. En este orden de ideas, la Real Academia Española de la Lengua señala que en el Español deberán escribirse con “j” todas aquellas palabras que cuenten con la terminación –jería. Por ejemplo: conserjería, brujería, relojería, piojería, tinajería, extranjería, cerrajería.
  7. Por igual, la máxima institución de la Lengua española señala que dentro de esta Lengua será necesario escribir con la letra “j” todas aquellas formas verbales que cuenten con la terminación –jear. Por ejemplo: pintarrajear, estropajear, rastrojear, chantajear, linsojear. Igualmente, las respectivas conjugaciones de estos verbos, en todos sus tiempos, personas y modos, deberán conservar la letra “j” sin excepción.
  8. Así mismo, la Real Academia Española de la Lengua es enfática en señalar que en el Español será menester escribir con “j” las siguientes conjugaciones del verbo traer: el pretérito perfecto simple (traje) así como el pretérito imperfecto subjuntivo (trajera, trajeras, trajera, trajéramos, trajerais, trajeran) y el futuro del subjuntivo (trajere, trajeres, trajere, trajéremos, trajereis, trajeren).
  9. De igual forma, la Real Academia Española dice que se escribirán con “j” las siguientes derivaciones o conjunciones del verbo “decir”: el pretérito perfecto simple (dije, dijiste, dijo, dijimos, dijisteis, dijeron); el pretérito imperfecto del subjuntivo, tanto el 1 (dijera, dijeras, dijera, dijéramos, dijerais, dijeran) como el 2 (dijese, dijeses, dijese, dijésemos, dijeseis, dijesen); y el futuro del subjuntivo (dijere, dijeres, dijere, dijéremos, dijereis, dijeren).
  10. Finalmente, la Real Academia Española de la Lengua señalará también que dentro del Español deberán escribirse con “j” el pretérito del perfecto simple, el pretérito imperfecto del subjuntivo y el futuro del subjuntivo de todos aquellos verbos que cuenten con la terminación –ucir. Por ejemplo: seducir, reducir, inducir, deducir.

Imagen: pixabay.com

El uso de la j

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