El origen del disumbrationismo

La escuela del disumbrationismo

La siguiente historia comenzó en 1924, cuando la artista Sarah Bixby Smith, una pintora aficionada mostró su obra en una exposición local. Gran parte de sus trabajos eran bodegones realistas. Indudablemente era un mal tiempo para exponerlos, pues el arte vanguardista estaba en furor. Los críticos se lanzaron sobre Sarah y calificaron su trabajo como algo hecho por la vieja escuela y no dieron argumentos válidos del porqué su obra no era idónea para el momento.

Pintura de Sarah Bixty Smith

El esposo de Sarah, Jordan Smith, escuchó las críticas despectivas hacia su esposa y por ello, decidió dar una lección para demostrar que así como no todos pueden ser artistas, de igual forma no todos pueden ser expertos en el campo. Con ello en mente nació Jerdanowitch.

La obra de Jerdanowitch

Jordan Smith era escritor. Sus habilidades y talento radicaban en ese campo y fue así que sin tener conocimiento sobre el arte terminó tomando un lienzo viejo, un cepillo desgastado, unos tubos de pintura y en unos pocos minutos había terminado con su obra; una mujer de características simiescas jugando con la cascara de un banano. Título su obra como Tenemos plátanos.

Al siguiente año Smith llevó su cuadro al Waldorf- Astoria de Nueva York, le cambió el nombre por uno más atrayente: Exaltación. Luego le puso un precio elevadísimo para que nadie lo comprara y finalmente, firmó con el nombre de Pavel Jerdanowitch (un anagrama de su nombre) la idea era que aquel artista sonara extranjero.

Críticas favorables para Jerdanowitch

Su trabajo atrajo la atención de una revista de arte francesa, llamada Revue du vrai et du Beau, en la que se alabó la obra de Jerdanowitch y se le pidió una pequeña biografía e interpretación de la obra. Smith llevó más allá su treta e inventó lo siguiente: “nacido en Rusia, Jerdanowitch llegó a Estados Unidos a los 10 años y tras vivir un tiempo en Chicago se trasladó con su familia al sur de California debido a que había padecido tuberculosis. Se proclamó como el fundador del movimiento llamado disumbrationismo e interpretaba el cuadro como un símbolo de la necesidad de romper las cadenas de la condición de mujer.”

Para completar todo explicó que su cuadro muestra a una nativa que acababa de matar a un misionero y se comía un banano para celebrarlo, a pesar que en su tribu estaba prohibido que las mujeres lo hicieran. Y para darle un toque de realidad a todo, se tomó una fotografía caracterizando a su alter ego.

Los elogios no se hicieron esperar y Smith fue invitado a exponer en una la galería de Marshall Field en Chicago. Jerndanowitch decidió ampliar su obra y creo la serie formada por Aspiración, Adoración e Iluminación la cual fue muy apreciada entre los expertos en arte.

Revelando la verdad

Para el 14 de agosto de 1927, cuando su alter ego se encontraba en la cima de su carrera, Smith decidió hablar con la verdad y contarlo todo al diario Los Angeles Times: “He tenido más publicidad por esta pequeña broma, que me ha llevado no más de una hora, que por todo el trabajo serio que he hecho a lo largo de mi vida.”  Lo gracioso de todo el asunto, es que después de haberse revelado la verdad sobre Jerdanowitch, todavía se podían encontrar críticos de arte que alababan el trabajo de Smith diciendo que: “con su trabajo había demostrado ser un genio artístico.”

Inclusive, en 1931, se abrió una exposición en una galería de Boston con la exposición monográfica de sobre Jerdanowitch, para la cual Smith tuvo que escribir un catálogo acorde con la broma.

Fuentes:

  1. lapiedradesisifo.com
  2. declickenclick.com

Imágenes: 1. www.rancholoscerritos.org 2. lapiedradesisifo.com 3. declickenclick.com

El origen del disumbrationismo
La historia oficial nos relata que en el año 1492, Cristóbal Colón, apo...

Matrimonio Existen muchas “pistas” en nuestro pasado evolutivo que in...

Un descubrimiento milenario en lo que fue un antiguo puerto Antes ...

La historia del spinner La siguiente invención cuenta con 20 año...

Bibliografía ►

El pensante.com (mayo 19, 2022). El origen del disumbrationismo. Bogotá: E-Cultura Group. Recuperado de https://elpensante.com/el-origen-del-disumbrationismo/